"El tráfico sólo avisa una vez" - Dromómanos
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¿Cuántos amigos míos murieron? Unos cinco que quería mucho, que eran cercanos. Todos de la periferia. Empezaron vendiendo droga, metiéndose con personas que no los llevaban a ningún lado. Se involucran con el traficante o con la mujer… o no pagan la cantidad que se llevaron de droga y los matan.

 

Cuando mi primer amigo murió teníamos 16 años. Cuando éramos niños, jugábamos en la calle. Era muy activo, siempre hacía bromas. Cuando yo me enfoqué en mis estudios y dejé de vivir en la comunidad, él cambió por completo. Ya tenía tatuajes, hablaba con una jerga que yo no entendía, no lo reconocía.  Él decía: “no tengo trabajo, no tengo estudios, tengo que ayudar a mi familia”. Era avionzinho, significa que te llevas una cantidad pequeña y vas distribuyendo poco a poco. Nunca pagaba porque él usaba. No daba lucro para el tráfico. Le dijeron que si no pagaba todo, iba a morir. El tráfico solo avisa una vez. Llega, te amenaza y te dice que si no pagas tal día, ya sabes. Él rezaba para que no pasara, pero no había nada que hacer.

 

Cuando vi que mis amigos, gente cercana, se estaban destruyendo,  que su único refugio es la droga y el alcohol, yo pensé que si seguía ahí iba a acabar así. Entonces fui buscando otros lugares, alejándome de eso.  Cuando descubrí Centro Herbert Souza y el proyecto de juventud me enganché y hoy soy becaria en la casa. Cuando salgo a mi comunidad, cuando voy a hablar sobre este lugar, ellos quedan sorprendidos y me dicen: “si hubiéramos sabido qué era eso, tendríamos otra realidad”.

 

Fortaleza, Abril 2017.

 

 

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Jaqueline Marques

Becaria del Centro de Defensa de la Vida Herbert Souza

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¿POR QUÉ MORIMOS?